lunes, 17 de noviembre de 2014

Capítulo 2.

        Comencé a sentir una voz en mi cabeza, tenía los ojos cerrados y no tenía intenciones de abrirlos, pero la voz se hizo más clara y pude distinguir que era mi madre hablando con un desconocido sobre algo que no lograba entender bien. Abrí lentamente un ojo, y la luz de la habitación logró cegarme por un momento, al instante abrí el otro y comencé a refregar mi cara con las manos, tomé el celular y miré la pantalla, eran cerca de las ocho y media de la mañana, me estiré lo más que pude y me senté en la cama. Como siempre me quedé hecha un lío de pensamientos, mirando el suelo, sumida en mi mente por lo que había pasado en la madrugada, me sentía de mal ánimo, y últimamente hasta yo comenzaba a detestar mi mal carácter. Un golpe en la puerta me hizo volver al planeta tierra, era mi madre, entró e inmediatamente se sentó en la cama.

-Hola  ¿Cómo amaneciste? - Me colocó un mechón de pelo tras la oreja.
-Bien, gracias- hubo una pausa- oye ¿A qué hora llegaron anoche? -Se quedó pensando un momento-
-No sé, como a las una, la verdad no llegamos muy tarde- se paró de la cama y se sacudió la manos, como si tuviera algo, migas de pan, o qué se yo.- ¿Vamos a desayunar? Tu papá está durmiendo todavía.
-Obvio si eres la única loca que mete ruido a esta hora un sábado.- le dije en tono burlesco- a propósito ¿Con quién hablabas?
-Con la vecina, ya sabes que siempre viene a molestar temprano- me dio un golpecito en la pierna- Ya arréglate y ve a lavar tu cara de zombie.

        Ella salió de la habitación, me puse unas pantuflas, y fui directo al baño; me lavé la cara y los dientes.  Salí hacia el comedor, miré la mesa y estaba mi mamá sentada esperándome con el desayuno. Me senté frente a ella y comencé a comer una tostada con margarina que había en un plato. Mi mamá comenzó a hablarme de su trabajo, y de una fastidiosa compañera de trabajo que había llegado hace poco, yo sólo la miraba y asentía de vez en cuando con la cabeza. Pasado un rato nos levantamos y comencé a limpiar las cosas que habían en la mesa, al pasar por la ventana de la cocina que daba hacia el jardín delantero logré ver a mi mejor amigo saliendo de su casa.

        Cristobal es mi mejor amigo desde hace 11 años, siempre hemos sido vecinos, y siempre ha estado conmigo, es prácticamente como un hermano para mi. Seguí mirándolo hasta que se fue y me quedé apoyada en el lavaplatos con la mirada perdida en la nada (como casi siempre me pasaba).

       Cuando terminé de recoger todo, mi madre se acercó y me dio un beso de despedida para irse a trabajar, fui al baño, me di una ducha, y cuando terminé me tumbé en la cama totalmente desnuda, toqué mi pechos, y recordé la primera vez que el Vicho se atrevió a pasar a segunda base; totalmente nervioso. Recuerdo que esa vez estábamos en su casa, llevábamos 4 meses aproximadamente, sus padres salieron y nos dejaron solos, nos fuimos a su pieza y comenzamos a ver "El origen del planeta de los simios", nos comenzamos a besar y pues ya saben que una cosa lleva a la otra.

       Una sonrisa se esbozó en mi cara, pero al instante volví a estar seria, y no es necesario que les recuerde el por qué. Comencé a vestirme y tomé lo primero que encontré; unas panties de lana, un vestido y el mismo chaleco hilachoso del día anterior. Nuevamente miré la hora, eran las nueve y un cuarto... A propósito ¿Se han fijado que ahora el ser humano no vive sin mirar la hora? es como si no pudiéramos vivir sin controlar nuestros tiempo, pero bueno, eso no les interesa, ni a mi. Terminé de vestirme y me senté en el balcón, no sabía qué hacer ese día, soy de esa clase de personas que si no va al colegio, no hace nada. Tomé mi celular y llamé a la Nicole:

-¿Qué pasa? - dijo con un tono desgastado y rancio-
-Resucita porfa ¿Estuviste tomando?
-¿Qué te importa a ti?
-Me llega tu aliento a alcohol incluso al hablar por celular. -la oí reír al otro lado de la llamada.
-No seas hueona ¿quieres que nos veamos?
-¿Te parece a las doce? Invítame a almorzar a tu casa, no quiero almorzar con el rancio de mi viejo.
-Ya dale, a las doce entonces.
-Ya chao.
-Chao.

        Dormí hasta las once y media, me desperté, maquillé mi pálido rostro, y salí de mi casa, me fijé en el cielo gris que cubría esta maldita ciudad, tomé un paraguas, y comencé a caminar en dirección a la casa de Nicole. Cuando llegué salió ella a abrirme la puerta:
-Pensé que no vendrías. -me dijo al momento que me besaba la mejilla.
-¿Por qué? si te dije que iba a venir.
-No sé, últimamente siempre dejas todo botado y te quedas encerrada.
-Bueno pero acá estoy, no me webees ¿ya?
-Ya, pasa.

2 comentarios:

  1. en la parte "...estoy segura que más de alguna vez ha roto el corazoncillo de alguna muchacha." en vez de corazoncillo leí calzoncillo hjk y dije 'kee' sjahuglsdtjksdgldlkgkfh te amo linda <3 haz que julieta se drogue y sea puta sdjfoknosb <3

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  2. puta pero no por ti ;) lksajlksadjnalksdj tshoa, te amo <3

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